La noche es una invitación a adentrarse en la parte oscura o en todo caso reprimida durante el día.
De noche aflora la inspiración, será el poder de la luna, será la oscuridad, será que el silencio es mayor, será...
De noche, las fantasías invaden, los fantasmas aparecen libremente, los misteriosos delfos nos despiertan la parte de nuestra mente que de día está ocupada en otras cosas.
De noche, los balances suelen ser inevitables y nuestra vida toma otro sentido, la vemos sin atenuantes y también terminamos con la conclusión que mejor no la hubiéramos hecho.
De noche las leyendas de los hombres lobos, los vampiros, los artistas que se conectan con el universo y la musa inspiradora llega pronta.
De noche, la vida sexual toma otro color, otra intensidad, te dejas llevar por los instintos, y eres.
De noche....quién sabe por qué razón, la naturaleza y los humanos funcionamos diferente.
MundoLauS
domingo, 19 de septiembre de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
Sobre el origen del Eros
La importancia del eros en la vida, zonas erógenas, palabras erógenas, situaciones, música, arte, cuerpos, sonidos, miradas, tacto, olores, sabores, lo visual, lo extra sensorial, la percepción del deseo que despierta el otro en nosotros.
Eros y Psique, unas de los mitos de la antigüedad mas bellos, que quepa escuchar:
En una ciudad de Grecia había un rey y una reina que tenían tres hijas. Las dos primeras eran hermosas. Para ensalzar la belleza de la tercera, llamada Psique (en griego significa alma), no es posible hallar palabras en el lenguaje humano. Tan hermosa era que sus conciudadanos, y un buen número de extranjeros, acudían a admirarla. Incluso dieron en compararla a la propia Afrodita, la diosa al darse cuenta que sus templos estaban vacíos por que la gente prefería rendirle honores a la maravillosa Psique, encargó a su hijo Eros : "Haz que Psique se inflame de amor por el más horrendo de los monstruos" y, dicho esto, se sumergió en el mar con su cortejo de nereides y delfines.
Al tiempo después las dos hijas mayores contrajeron matrimonio y al ver que la menor no tenía pretendientes, su padre consultó al oráculo, escuchando con espanto como éste le ordenaba que vistiese a su hija con la mejor de las galas nupciales y la dejara en la cima de la montaña abandonada a su suerte, por que el destino había predestinado a la joven como goce de un horrible moustro de una ferocidad extraordinaria.
Sobre un lecho de roca quedó muerta de miedo Psique, en lo alto del monte, mientras el fúnebre cortejo nupcial se retiraba. En estas que se levantó un viento, se la llevó en volandas y la depositó suavemente en un pradera cuajada en flor. Tras el estupor inicial Psique se adormeció. Al despertar, la joven vio junto al prado una fuente, y más allá un palacio. Sirvientes invisibles acompañaron a la joven, que no podía dar créditos a sus ojos.
¿ Donde estoy? preguntó perpleja la dulce doncella al no distinguir a nadie ni en los jardines ni en las salas del palacio.
"Donde serás amada y tus deseos se verán satisfechos", murmuró una voz a su oído.
Y en efecto: como al conjuro de su capricho, resonaban música, se le ofrecían vestidos, joyas y banquetes. Legada la noche, acudió el misterioso esposo a ejercer los deberes conyugales.
Pasaron los días por la soledad de Psique, y con ellos sus noches de placer. En una ocasión su desconocido marido le advirtió: "Psique, tus hermanas querrán perderte y acabar con nuestra dicha". "Mas añoro mucho su compañía dijo ella entre sollozos. Te amo apasionadamente, pero querría ver de nuevo a los de mi sangre". "Sea ", contestó el marido, y al amanecer se escurrrió una vez más de entre sus brazos. De día aparecieron junto a palacio sus hermanas y le preguntaron, envidiosas, quién era su rico marido. Ella titubeó, dijo que un apuesto joven que ese día andaba de caza y, para callar su curiosidad, las colmó de joyas. Poco antes de que anocheciera, Psique tranquilizó a sus hermanas y las despidió hasta otra ocasión.
Afrodita , Eros y Psique
Afrodita estaba celosa de la belleza de una mujer mortal llamada Psique. Pidió a Eros que usara sus flechas doradas para hacer que Psique se enamorase del hombre más feo del mundo. Eros accedió pero terminó enamorándose él mismo de Psique, o puede que se pinchase con una flecha dorada por accidente. Mientras tanto, los padres de Psique estaban preocupados por mantener soltera a su hija. Consultaron un oráculo que les dijo que ella no estaba destinada a ningún amante mortal, sino a un monstruo que vivía en la cima de cierta montaña. Psique se resignó a su destino y subió a la cumbre de la montaña. Allí Céfiro, el viento del oeste, la bajó flotando suavemente hasta una cueva de la montaña. Psique entró y se sorprendió de hallarla llena de joyas y adornos. Eros le visitaba cada noche en la cueva y hacían el amor. Le pidió solo que no encendiese jamás ninguna lámpara porque no quería que Psique supiera quién era (sus alas le hacían inconfundible). Sus dos hermanas, celosas de ella, la convencieron para encender una lámpara de noche mientras él dormía y Psique así lo hizo, reconociéndole al instante. Una gota de aceita caliente cayó de la lámpara al pecho de Eros y éste se despertó y huyó volando.
Cuando Psique contó a sus celosas hermanas mayores, éstas se regocijaron secretamente y cada una de ellas fueron por separado a la cima de la montaña e hicieron como Psique les había dicho para entrar en la cueva, esperando que Eros las preferiría a ellas. Céfiro no las cogió y murieron a caer hasta la base de la montaña.
Psique buscó a su amante por buena parte de Grecia, tropezando finalmente con un templo a Deméter, donde el suelo estaba cubierto de montones de grano mezclado. Empezó a ordenar el grano en montones ordenados y, cuando hubo terminado, Deméter le habló, diciéndole que la mejor forma de encontrar a Eros era buscar a su madre, Afrodita, y ganarse su bendición. Psique encontró un templo a Afrodita y entró en él. Afrodita le asignó una tarea similar a la templo de Deméter, pero le dio un plazo imposible de cumplir. Eros intervino, pues aún la amaba, e hizo que las hormigas ordenaran el grano por ella. Afrodita se enfureció por este éxito de Psique y le dijo que fuese a un campo donde pastaban unas ovejas doradas y consiguiese lana de oro. Psique fue al campo y vio las ovejas, pero fue detenida por el dios del río que tenía que cruzar para llegar al campo. Éste le dijo que las ovejas eran malas y crueles y podían matarla, pero que si esperaba hasta mediodía, las ovejas irían a buscar la sombra en el otro lado del campo y se dormirían, y que entonces podría coger la lana enganchada en las ramas y la corteza de los árboles. Psique así lo hizo y Afrodita se enfureció todavía más al ver había sobrevivido y superado su prueba. Por último, Afrodita afirmó que el estrés de cuidar a su hijo, deprimido y enfermo como resultado de la infidelidad de Psique, había provocado que perdiese parte de su belleza. Psique tenía que ir al Hades y pedir a Perséfone, la reina del inframundo, un poco de su belleza que Psique guardaría en una caja negra que Afrodita le dio. Psique fue a una torre, decidiendo que el camino más corto al inframundo sería la muerte. Una voz la detuvo en el último momento y le indicó una ruta que le permitiría entrar y regresar aún con vida, además de decirle cómo pasar a Cerbero, Caronte y los otros peligros de dicha ruta. Psique apaciguó a Cerbero, el perro de tres cabezas, con un pastel dulce de miel y pagó a Caronte un óbolo para que le llevase al Hades. Una vez allí, Perséfone le ofreció un banquete pero Psique lo rehusó, sabiendo que éste la mantendría en el inframundo para siempre.
Psique abandonó el inframundo y decidió abrir la caja y tomar un poco de la belleza para sí misma. Dentro estaba un "sueño estigio" que la sorprendió. Eros, que le había perdonado, voló hasta su cuerpo y la curó, suplicando entonces a Zeus y Afrodita su permiso para casarse con Psique. Éstos accedieron y Zeus hizo inmortal a Psique.
"En la mitología griega, Afrodita es la diosa del amor, el sexo y la belleza. Sus poderes son inmensos: protege a los esposos, fecunda los hogares y está presente en los partos. También simboliza la pasión desencadenada que destruye las uniones legítimas e incita a los mortales a toda clase de voluptuosidades y vicios. Sus atribuciones son los secretos de las doncellas, las sonrisas, los engaños, el placer, el amor y la dulzura.
CultoEl epíteto Afrodita Acidalia fue ocasionalmente añadido a su nombre, por la fuente que usaba para bañarse, situada en Beocia (Virgilio I, 720). También era llamada Cipris o Cipria (Kypris) y Citerea (Cytherea) por sus presuntos lugares de nacimiento en Chipre y Citera, respectivamente. La isla de Citera era un importante centro de su culto. Fue asociada con Hesperia y era frecuentemente acompañada por las Oréades, las ninfas de las montañas.
Afrodita tenía sus propios festivales, las Afrodisias, que se celebraban por toda Grecia pero particularmente en Atenas y Corinto. En Corinto, las relaciones sexuales con sus sacerdotisas eran consideradas un método de adoración a Afrodita.
Afrodita estaba asociada y era con frecuencia representada con delfines, palomas, cisnes y los árboles de granadas y limas.
Su equivalente romana es Venus. Sus homólogas eran Ishtar en la mitología mesopotámica, Ashtart (Astarté en griego canónico) en la sirio-palestina y Turan en la etrusca.
Venus es llamada con frecuencia con el epíteto Venus Ericina ("del brezo") por el monte Erice (Sicilia), uno de los centros de su culto.
Nacimiento La "surgida de la espuma" Afrodita nació de la espuma del mar cerca de Pafos (Chipre) después de que Cronos cortase los genitales a Urano, su padre, y la sangre y el semen de éste cayese al mar. Así, Afrodita es de una generación anterior a la de Zeus. En La Ilíada (libro V) aparece otra versión sobre su origen, según la cual era considerada hija de Dione, quien era la diosa oracular original ("Dione" significa simplemente "la diosa", siendo etimológicamente equivalente a "Diana") en Dodona. Según Homero Afrodita, aventurándose en batalla para proteger a su favorito Eneas, fue herida por Diomedes y volvió con su madre, postrándose de rodillas para ser reconfortada. "Dione" parece ser equivalente a Rea, la Madre Tierra, a quien Homero trasladó al Olimpo. Tras esta historia, Afrodita misma fue llamada a veces "Dione". Una vez que Zeus hubo usurpado el oráculo robledo de Dodona, algunos poetas lo tuvieron por padre de Afrodita.
El principal centro de adoración a Afrodita permaneció en Pafos, cerca de la costa siria, donde la diosa del deseo había sido adorada desde mucho tiempo atrás como Ishtar y Astarté. Se dice que desembarcó tentativamente primero en Citera, un lugar de parada para el comercio y la cultura entre Creta y el Peloponeso. Así quizás tengamos pistas del camino del culto original a Afrodita desde el Levante hasta el continente griego.
Platón consideraba que Afrodita tenía dos manifestaciones, reflejando ambas historias: Afrodita Urania ("del cielo"), y Afrodita Pandemos (común, "del pueblo"). Según Platón estas dos manifestaciones representaban su papel en la homosexualidad y la heterosexualidad, respectivamente (siendo la primera más divina para Platón).
Alternativamente, Afrodita era una hija de Talasa (pues había nacido del Mar) y Zeus.
Vida adulta
Matrimonio con Hefestos
Debido a su inmensa belleza, Zeus tenía miedo de que Afrodita fuera la causa de violencia entre los otros dioses. Por ello la casó con Hefestos, el severo y malhumorado dios de la herrería. Hefestos estaba contentísimo de haberse casado con la diosa de la belleza y forjó para ella hermosa joyería, incluyendo un cinturón que la hacía incluso más irresistible para los hombres. La infelicidad de Afrodita con su matrimonio hizo que buscase la compañía de otros, normalmente Ares (con quien engendró a Eros y Anteros), pero también con Dioniso, Hermes y Poseidón. Y no sólo se contentaba con el amor de los dioses: también sucumbieron a ella muchos mortales humanos. De su unión con el troyano Anquises nació Eneas, y amó apasionadamente a Adonis.
Una vez Hefestos atrapó ingeniosamente a Ares y Afrodita con una red de finas cadenas que había dispuesto sobre el lecho para que cayeran al más mínimo contacto. Entonces llamó a todos los demás dioses olímpicos para burlarse de ellos, algún dios desenfadado comentó que no le habría importado sentir tal vergüenza. Hefestos no los liberó hasta que prometieran terminar su romance, pero ambos escaparon tan pronto como levantó la red y no mantuvieron su promesa.
miércoles, 28 de julio de 2010
TORRE DE BABEL
Muchas son las historias.
Existió, no existió.
Algunos dicen que dio comienzo con el error de un culto e infatigable viajero medieval, que creyó haberla encontrado en la minareta de la Mezquita de al-Mutawakkil, en Samarra.
A partir de su mención en el Antiguo Testamento, La Torre de Babel, adquiere una dimensión superior a su fastuoso valor arquitectónico. Se convierte en el símbolo de la confusión que invade al hombre cuando no puede comunicarse son sus semejantes, porque cada uno emplea su propio idioma. Aún hablando el mismo lenguaje, no hay entendimiento.
En estos tiempos, esto se vive, como en la antigüedad, con un agravante....vamos creciendo en la incomunicación, algunos pueden detenerse y plantearse el tiempo, la forma, la vida y hacia donde nos dirigimos.
La ambición desmedida en alcanzar la cumbre, el cielo, cuánto más alto se llega, mayor es la confusión.
Mayor la incomunicación.
La Torre de Babel sigue vigente.http://www.youtube.com/watch?v=RViegn5PV04
Existió, no existió.
Algunos dicen que dio comienzo con el error de un culto e infatigable viajero medieval, que creyó haberla encontrado en la minareta de la Mezquita de al-Mutawakkil, en Samarra.
A partir de su mención en el Antiguo Testamento, La Torre de Babel, adquiere una dimensión superior a su fastuoso valor arquitectónico. Se convierte en el símbolo de la confusión que invade al hombre cuando no puede comunicarse son sus semejantes, porque cada uno emplea su propio idioma. Aún hablando el mismo lenguaje, no hay entendimiento.
En estos tiempos, esto se vive, como en la antigüedad, con un agravante....vamos creciendo en la incomunicación, algunos pueden detenerse y plantearse el tiempo, la forma, la vida y hacia donde nos dirigimos.
La ambición desmedida en alcanzar la cumbre, el cielo, cuánto más alto se llega, mayor es la confusión.
Mayor la incomunicación.
La Torre de Babel sigue vigente.http://www.youtube.com/watch?v=RViegn5PV04
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